La Nación Line. 10.01.2000
La legendaria cantante cubana volvió con su mensaje musical
festivo, que se torna más triste cada vez que evoca su tierra
natal
Celia Cruz, la reina de la salsa, está nuevamente en Buenos
Aires para comenzar una gira por nuestro país y presentar "Mi
vida es cantar", su nueva producción discográfica (que sólo en
la Argentina, y en menos de cinco meses, vendió 120.000
copias), el jueves y viernes próximos, en el Gran Rex, y el
sábado 15 en la Quinta Trabucco, Panamericana y Melo, Vicente
López.
Como en tantos otros discos, en este material la cantante
transita por diversos ritmos caribeños. "Pero trato de no
salirme de la salsa -aclara- . Muchos dicen que "La vida es un
carnaval" (el hit de la placa) es brasileño, pero en realidad
es una combinación de cosas. Me gusta poner un poco de
merengue, salsa, guaracha. Si usted quiere dar una fiesta en
su casa puede poner este disco. Hasta bolero tiene."
Muchos de los temas que Celia incluye en sus discos parecen
estar escritos a medida. Es porque cuando llega el momento de
buscar repertorio la cantante pide que le acerquen pocos
temas, pero que lo hagan pensando en ella: "Estar frente a
muchas canciones es como ver una mesa llena de comida. Quita
el apetito. Para elegir un tema tengo muy en cuenta la letra.
Me gusta que sean alegres y optimistas. La de "La vida es un
carnaval" es muy importante".
Las últimas estrofas de esta canción parecen una
dedicatoria: "Para aquellos que se quejan tanto, que sólo
critican (...) que nos maltratan, para aquellos que nos
contagian". ¿A qué contagio se refiere? "Nos contagian todo
tipo de enfermedades. Y en cuanto a las físicas, cada vez que
hay un espectáculo donde se lucha contra el SIDA, ahí voy.
Hay poca información y muchos no quieren creer que existe. En
los Estados Unidos una señora tuvo sexo con unos 50 hombres
sabiendo que tenía ese mal. Esta canción pide que nos
queramos, que la gente no sea así de mala."
-¿Cree realmente que la vida es un carnaval o lo dice para
expresar un deseo?
-Lo creo, a pesar de lo que vemos todos los días. Hay un
montón de cosas que debemos cambiar y, como no sabemos si nos
vamos a morir mañana, hay que hacer de la vida un carnaval.
Porque lo es, y nosotros lo echamos a perder con las drogas o
matándonos entre nosotros. Hoy veo a hijos matando a sus
padres, y padres matando a sus hijos, a niños tirando tiros en
la escuela. ¡Qué es eso!
-Pensar en la vida de esa manera, ¿también se puede
interpretar como un modo de evadir los problemas?
-En general, elijo letras alegres para que la gente que
viene a mis conciertos deje todos los problemas en su casa. Yo
también los tengo, no muy graves, pero los tengo. Y si la
gente pensara en un tema como éste viviría mejor. Porque todo
pasa y todo cambia.
Todo cambia, de eso puede hablar Celia Cruz, esta cubana
que nació un 21 de octubre de un año que sólo ella sabe y
creció en una familia humilde de 14 hermanos. Para aquellos
que les gusta hacer cuentas, una buena pista es decir que
lleva realizadas más de 75 grabaciones. En 1960 salió de Cuba
para realizar una gira con la Sonora Matancera y decidió
instalarse en los Estados Unidos. Su carrera lleva más de
medio siglo: discos, muchos premios (entre ellos un Grammy),
cine, teatro, televisión y radio. Y sigue recorriendo
escenarios, cosechando elogios y grandes cifras de venta de
sus álbumes.
Celia dice que conoce casi todo el mundo y que son pocas
las cosas que le quedan por hacer. Una de ellas es grabar un
disco sólo de boleros, un gusto personal que se dará más
adelante. Su última placa tiene un bolero ("Siento la
nostalgia de palmeras"), con una melodía final que recuerda al
tango "Volver".
"Hay una nostalgia que no se dice pero se nota. Llevo 40
años fuera de mi tierra, sin regresar. Desde 1962, cuando
murió mi madre, no me permitieron entrar más. Y no tengo nada
que hacer allá hasta que ese régimen desaparezca. No sé
cuándo, porque el hombre (Fidel Castro) se aferra ahí",
dice.
Sabor agridulce
La reina de la salsa no siempre tiene el gusto del azúcar
en su boca. La nostalgia la lleva hacia algunos recuerdos y no
todos adquieren un sabor agradable: "Yo salí de Cuba el 15 de
julio de 1960 y mi padre murió, de viejito, el 22. Mi mamá
tenía cáncer, y yo salgo de Cuba... cómo le diría... (busca
las palabras) salgo a buscar dinero para que mi mamá pudiera
comer lo que quisiera, porque ella ya no volvía, su enfermedad
era terminal. Supuestamente, para octubre de 1960 los que
habían salido ya no eran considerados cubanos. Y yo no pude ir
a enterrar a mi madre, la que me trajo al mundo y la que se
opuso a mi padre al decirme: "Sé cantante, sigue adelante,
porque yo te apoyo"". Por eso dice que cuando regrese a la
isla lo primero que hará será visitar el cementerio. "Después
vamos a ver qué pasa. A lo mejor doy un concierto. Le voy a
pedir el avión a Julio Iglesias y pienso llevar a Gloria
Estefan (larga una carcajada). Me gustaría hacer eso."
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